jueves, 23 de septiembre de 2010
viernes, 3 de septiembre de 2010
Hermana Duda
No tengo a quien rezarle pidiendo luz,
Ando tanteando el espacio a ciegas.
No me malinterpreten,
No estoy quejándome.
Soy jardinero de mis dilemas.
Hermana duda,
Pasarán los años,
Cambiarán las modas,
Vendrán otras guerras,
Perderán los mismos
Y ojalá que tú
Sigas teniéndome a tiro.
Pero esta noche, hermana duda,
Hermana duda, dame un respiro.
No tengo a quien culpar
Que no sea yo,
Con mi reguero de cabos sueltos.
No me malinterpreten,
Lo llevo bien,o por lo menos
Hago el intento.
Hermana duda,
Pasarán los discos,
Subirán las aguas,
Cambiarán las crisis
Y pagarán los mismos
Y ojalá que tú
Sigas mordiendo mi lengua.
Pero esta noche, hermana duda,
Hermana duda, dame una tregua.
Hermana duda,
Pasarán los años,
Cambiarán las modas,
Vendrán otras guerras,
Perderán los mismos
Y ojalá que tú
Sigas teniéndome a tiro.
Pero esta noche, hermana duda,
Sólo esta noche, dame un respiro.
Jorge Drexler
Ando tanteando el espacio a ciegas.
No me malinterpreten,
No estoy quejándome.
Soy jardinero de mis dilemas.
Hermana duda,
Pasarán los años,
Cambiarán las modas,
Vendrán otras guerras,
Perderán los mismos
Y ojalá que tú
Sigas teniéndome a tiro.
Pero esta noche, hermana duda,
Hermana duda, dame un respiro.
No tengo a quien culpar
Que no sea yo,
Con mi reguero de cabos sueltos.
No me malinterpreten,
Lo llevo bien,o por lo menos
Hago el intento.
Hermana duda,
Pasarán los discos,
Subirán las aguas,
Cambiarán las crisis
Y pagarán los mismos
Y ojalá que tú
Sigas mordiendo mi lengua.
Pero esta noche, hermana duda,
Hermana duda, dame una tregua.
Hermana duda,
Pasarán los años,
Cambiarán las modas,
Vendrán otras guerras,
Perderán los mismos
Y ojalá que tú
Sigas teniéndome a tiro.
Pero esta noche, hermana duda,
Sólo esta noche, dame un respiro.
Jorge Drexler
domingo, 29 de agosto de 2010
Tu laberinto
Cuando quieras mi amor, no lo imagines
no sueñes esperando que lo adivine
Cuando quieras al fin seguir tu instinto
ven a verme y abandona tu laberinto
Si no entiendes lo que vives, si no crees lo que dicen,
Quizas sea porque no puedes sentir tu propio rumbo
atrapada por el molde que te hicieron que no logras destruir.
Cuando quieras saber quien soy realmente
permite que tus ojos me lo cuenten
Cuando quieras mi amor, no te lo niegues
es tan triste que no tengas y desees.
Cuando quieras mi amor, no lo imagines
no sueñes esperando que lo adivine.
Cuando quieras al fin seguir tu instinto
ven a verme y abandona tu laberinto.
Jaime Roos
no sueñes esperando que lo adivine
Cuando quieras al fin seguir tu instinto
ven a verme y abandona tu laberinto
Si no entiendes lo que vives, si no crees lo que dicen,
Quizas sea porque no puedes sentir tu propio rumbo
atrapada por el molde que te hicieron que no logras destruir.
Cuando quieras saber quien soy realmente
permite que tus ojos me lo cuenten
Cuando quieras mi amor, no te lo niegues
es tan triste que no tengas y desees.
Cuando quieras mi amor, no lo imagines
no sueñes esperando que lo adivine.
Cuando quieras al fin seguir tu instinto
ven a verme y abandona tu laberinto.
Jaime Roos
jueves, 24 de junio de 2010
martes, 8 de junio de 2010
Colombina
Colombina
Jaime Roos
En el tumulto de los húsares de Momo
encandilado por las luces de otro barrio
Aquel murguista saludando con su gorro
se despedía como siempre del tablado
Entre la nube de pintados chiquilines
vio la sonrisa que enviaba una princesa
Entre los rostros de mezclados colorines
Dudó si era para él la gentileza
Y por si acaso dedicó una reverencia
a la muchacha que en la noche se quedaba
En el momento de partir la bañadera
volando un beso se posaba en su ventana
Y paso a paso la ansiedad lo malhería
quedaba poco del noctueno itinerario
Uno tras otro los cuplés se sucedían
Se retiraban del último escenario
Tiró el disfraz en el respaldo del asiento
Borró los restos de pintura con su mano
Volando un tacho lo llevaba contra el viento
La vio justito a la salida del tablado
"Cómo te va", dijo el murguista a la muchacha
Que lo cortó con su mirada indiferente
Le dijo "Bien" y lo dejó como si nada
Nuevamente ...
La princesa ...
Se perdía entre la gente
Que no se apague nunca el eco de los bombos
Que no se lleven los muñecos del tablado
Quiero vivir en el reinado del Dios Momo
Quiero ser húsar de su ejército endiablado
Que no se apaguen las bombitas amarillas
Que no se vaya nunca más la retirada
Quiero cantarle una canción a Colombina
Quiero llevarme su sonrisa dibujada
Jaime Roos
En el tumulto de los húsares de Momo
encandilado por las luces de otro barrio
Aquel murguista saludando con su gorro
se despedía como siempre del tablado
Entre la nube de pintados chiquilines
vio la sonrisa que enviaba una princesa
Entre los rostros de mezclados colorines
Dudó si era para él la gentileza
Y por si acaso dedicó una reverencia
a la muchacha que en la noche se quedaba
En el momento de partir la bañadera
volando un beso se posaba en su ventana
Y paso a paso la ansiedad lo malhería
quedaba poco del noctueno itinerario
Uno tras otro los cuplés se sucedían
Se retiraban del último escenario
Tiró el disfraz en el respaldo del asiento
Borró los restos de pintura con su mano
Volando un tacho lo llevaba contra el viento
La vio justito a la salida del tablado
"Cómo te va", dijo el murguista a la muchacha
Que lo cortó con su mirada indiferente
Le dijo "Bien" y lo dejó como si nada
Nuevamente ...
La princesa ...
Se perdía entre la gente
Que no se apague nunca el eco de los bombos
Que no se lleven los muñecos del tablado
Quiero vivir en el reinado del Dios Momo
Quiero ser húsar de su ejército endiablado
Que no se apaguen las bombitas amarillas
Que no se vaya nunca más la retirada
Quiero cantarle una canción a Colombina
Quiero llevarme su sonrisa dibujada
viernes, 5 de febrero de 2010
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